Simplemente Empieza: Un Ensayo sobre la Vida, Proyectos & Startups

 

Todos tenemos ideas. Todos tenemos la intención de empezar algún proyecto y nos quedamos esperando ese momento ideal para comenzar. Esperamos que todo en nuestra vida sea perfecto para actuar. Sorpresivamente, ese momento nunca llega. Nunca comenzamos ese proyecto que tanto nos emocionaba. Esperamos al día de mañana y — sin darnos cuenta — han pasado años sin haber actuado. La solución: Simplemente empieza.

Muchas veces es difícil tener ideas. Muchas veces es más fácil rendirse
sin haber comenzado. Hemos crecido en una generación donde pensamos que si una idea no es potencialmente valorada en un millón de dólares entonces no debería realizarse. No nos damos cuenta que no todas las compañías de un millón de dólares comienzan con una idea de un millón de dólares. Comenzar algún negocio con la intención de ganar $100 extras cada mes es tan importante como colonizar Marte. Nuestras ideas tienen que encontrar un espacio para crecer. Simplemente empieza.

Siempre tendremos dudas sobre compartir algo imperfecto. Compartir nos hace vulnerables. Compartir es un tema que nos frena para actuar en cualquier ámbito de la vida y nos olvidamos de una de las lecciones más importantes de la vida: Algo hecho es mejor que algo perfecto.

Existen miles de excusas para no realizar algo. Parafraseando a Casey Neistat en su película Mind Games: A Movie About Running: “No puedo hacerlo. Lo hice ayer. Lo haré mañana. Está lloviendo. Estoy enfermo. Estoy viajando. No he dormido bien.” Siempre hay excusas. El mundo nunca será perfecto. La vida nunca nos brindará un mejor momento para actuar. Simplemente empieza.

No puedo contar la cantidad de veces que he iniciado un proyecto y lo he dejado morir porque no es suficiente. Un proyecto completamente funcional que he abandonado porque no lo considero perfecto. Una nueva aplicación web que nunca vio la luz del día por considerar que el diseño era deficiente en comparación con el resto de diseños en el internet. Nuestro tiempo en el mundo es limitado. Si alguna vez estas conforme con el diseño de un producto — o un proyecto en general — posiblemente lo lanzaste al mercado demasiado tarde. Nunca nada será perfecto. Simplemente empieza.

Uno de los valores más increíbles dentro de Facebook es su enfoque y su habilidad para desplegar nuevos productos que serán vistos por millones de personas — por muy insignificantes que sean — en cuestión de horas. Mientras ciertas corporaciones debaten una nueva función — o un nuevo proyecto — en comités y burocracia, muchos startups se mueven rápido y quiebran cosas. El mundo debería ser una continua iteración del modelo anterior y no una serie de reuniones periódicas para debatir la forma de implementación. ¿Cómo se vería tu próximo proyecto si fuera simple? ¿Cómo se vería tu próximo startup si fuera fácil? ¿Qué harías si no tuvieras miedo? Simplemente empieza.

Vincent Van Gogh dijo que las cosas geniales son completadas a partir de la union de una serie de cosas pequeñas. Escribir un libro puede parecer una tarea interminable. Nada que vale la pena es sencillo. Simplemente empieza. Y continua realizandolo en pequeños incrementos. Poco tiempo después tendrás el primer boceto de tu primer libro. Simplemente empieza.

No es necesario saber todo lo relacionado con algún tema para comenzar un proyecto. En su libro “Punk in Print”, Toby Mott muestra como solo es necesario aprender tres acordes de guitarra para comenzar una banda: “No tenías que haber ido a una escuela de música o ser particularmente habilidoso. Era más sobre la energía y el ímpetu de hacer algo”. Puedes tocar la canción “TNT” de AC/DC únicamente con tres acordes. No tienes que saberlo todo. Simplemente empieza una banda. Simplemente empieza.

Lo que pensamos es un error o una idea incompleta puede llegar a convertirse en inspiración para alguien más. El mundo sería un lugar horrible si la gente simplemente se rindiera y no compartiera sus ideas. Al final no nos arrepentiremos de lo que hicimos sino de lo que dejamos de hacer. El peor escenario en una situación no es tan malo como creemos. Es simplemente nuestra percepción del problema la que nos frustra, nos deprime, nos confunde y nos impide avanzar.

Piensa en todo lo que podrías lograr si simplemente empiezas: Si eres un arquitecto, podrías diseñar. Si eres una persona de negocios, podrías vender. Si eres un ingeniero, podrías construir. Si eres un maestro, podrías enseñar. Si eres un artista, podrías mostrar tu trabajo. Simplemente empieza.

Es mucho más simple decirlo que hacerlo. Se supone que debe ser difícil. Encontraremos obstáculos y personas que nos dirán que no deberíamos hacer las cosas. Al final del día, ese es parte del punto. Las cosas no siempre salen bien. Por lo general, las cosas nunca se realizan de acuerdo al plan. Todos hemos fracasado. Nuestra misión — después de lamentarnos durante todo el día — debería ser aprender de las dificultades. Aprender todo aquello de la experiencia y anotarlo en un libro personal. No podemos aprender si no fracasamos. No podemos fracasar si nos mantenemos estáticos. Simplemente empieza.

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  • José Luis Mejía

    Excelente articulo.